Enero suele venir cargado de buenos propósitos: comer más balanceado, sentirnos con más energía y, de paso, bajarle un poco a los excesos de diciembre. Pero llevar un inicio de año más ligero no significa renunciar a los placeres que forman parte de nuestra rutina y mucho menos a los tacos. La clave está en elegir mejor: ingredientes frescos, carnes asadas y una buena dosis de verduras que sumen sabor y balance.

Los tacos pueden ser una opción mucho más amigable de lo que imaginamos cuando se preparan con proteínas asadas y se acompañan de vegetales. Verduras como nopales, cebolla, cilantro o champiñones no solo aportan frescura, también ayudan a que el platillo sea más ligero y nutritivo. Lo mismo sucede con carnes asadas o del trompo, que conservan todo su sabor sin necesidad de recurrir a frituras.
Cuidar la alimentación también implica cambiar la forma en la que nos relacionamos con la comida. Más que castigos o dietas extremas, se trata de encontrar un equilibrio que sea sostenible y disfrutable. Comer bien no debería sentirse como un sacrificio, sino como una elección consciente que nos haga sentir mejor física y emocionalmente. Permitirse lo que nos gusta, en porciones adecuadas y con mejores combinaciones, ayuda a mantener hábitos reales a largo plazo, sin culpas ni frustraciones.
Para quienes buscan hacer más fácil este arranque de año, El Tizoncito, los creadores del taco al pastor, ofrece opciones que permiten seguir disfrutando sin complicaciones.
Desde tacos de nopales o de champiñones, hasta el clásico taco de pastor, que gracias a su preparación en el trompo puede integrarse perfectamente en una comida equilibrada. El nopalazo o el pollo al pastor son alternativas ideales para quienes buscan proteínas más ligeras sin sacrificar sabor.
¿Un tip extra? Si se antoja alguna otra especialidad de la carta, siempre es buena idea combinarla con verduras, pedir nopales como complemento o cargar el taco de cebolla y cilantro. Porque comer rico también puede ser parte de un estilo de vida más consciente, y empezar el año disfrutando suele ser la mejor forma de cumplir cualquier propósito.

